Lionne.

Tú...

No eres tu nombre. No eres tu empleo.

No eres la ropa que vistes ni el lugar en el que vives.

No eres tus miedos, ni tus fracasos... ni tu pasado.

Tú... eres esperanza.

Tú eres imaginación.

Eres el poder para cambiar, crear y hacer crecer.

Tú eres un espíritu que nunca morirá.

Y no importa cuántos golpes recibas,

te levantarás otra vez.

sábado, 27 de febrero de 2010

El baile de las hadas

Me acerqué silenciosamente al gran roble, y enseguida me di cuenta de que estaba levemente iluminado. Me arrodillé para observar por el hueco que había en la nudosa corteza, apoyando las manos en dos ramas que había a mi alcance. Dentro, el árbol estaba completamente hueco, pero no necesariamente vacío. Había multitud de pequeñas hadas, que brillaban con sus destellantes alas y sus deslumbrantes vestidos de tonos pastel. Todas bailaban en parejas, al compás, con una extraña y dulce música que te hacía recordar cosas jamás pasadas, paisajes jamás imaginados, imágenes nunca vistas. La delicada canción era suave, frágil y hermosísima; las hadas danzaban lentamente, cada una con su deslumbrante pareja. Esbocé una muda sonrisa al ver cómo una pareja se elevaba en el aire, levitando gracias a los dos pares de alas que se agitaban, vibrando. Esa pareja estaba constituida por una menuda y frágil hada de la piel blanca y límpida como la porcelana, un cabello rubio como el sol, decorado con pequeñas estrellitas de color blanco, y un vestido tan dorado como su hermosa melena, recogida en un moño. Su pareja se trataba de un hado un poco más alto que ella, con el cabello rubio y los rasgos afilados, angelicales y delicados, que llevaba un traje de color blanco inmaculado. Los dos danzaban girando y girando, dejando tras de sí un rastro de estrellitas doradas y polvos mágicos, como brillantina pero mucho más reluciente.
De pronto, la menuda pareja se percató de mi presencia y esbozaron una hermosa sonrisa, llena de perlados y diminutos dientes. Avanzaron hasta mí y se me posaron en los hombros, hecho esto produjeron un suave grito que llamó la atención de las otras parejas. En unos segundos todas estaban sobre mí, cubriéndome de polvos dorados. Tan pequeños eran que casi no sentía su peso, tan sólo me veía cubierta por una capa brillante y dorada que constituía a todas las hadas y hados en sí. Pero, segundos después, se apartaron de mí con cuidado y yo seguía teniendo un vestido dorado, algo que, estaba segura, no tenía antes. De pronto mi cabello ya no estaba recogido, sino que vagaba libremente por mi espalda, formando ondas de color caoba, y haciéndome cosquillas en la piel. Sonreí cuando me levanté y vi que realmente un vestido dorado, sin mangas y largo hasta el suelo, me cubría realmente. Todas las hadas levitaron a mi alrededor, cada vez más deprisa, y me cegaron todos los pequeños granos de polvo dorado que dejaban a su paso. Sentí entonces que el suelo desaparecía bajo mis pies descalzos y miré a la pareja de hadas que habían venido a mi encuentro los primeros. Ellos volvieron a sonreírme y levitaron conmigo, ascendimos hasta alcanzar la copa del ancho y grueso roble, donde antes se encontraba el gran baile en miniatura. Me posé en la rama más alta, observando la luna llena, y oí el aullido de un lobo que le cantaba a su amada como si de una balada de amor se tratase.
Salté, pero me sentí tranquila porque todas las hadas estaban conmigo. Me levantaron con cuidado, y me sorprendí de la enorme fuerza que poseían, porque no llegarían al centenar de almas en aquel desfile de deslumbrantes vestidos y al concurso de la sonrisa más hermosa. Por un momento deseé tener unas transparentes alas yo también, ser pequeña, menuda, frágil y delicada, con rasgos cortantes y angelicales, un cabello tan brillante como mil estrellas, y poder celebrar un baila cada luna llena… Pero me conformé con danzar junto a aquellas hadas, todas a una, y envuelta en una nube de polvos dorados y sonrisas mágicas.

5 comentarios:

La Protegida dijo...

joder maxo diana tu si k sts kmo una cabra... jajajaj a ver kn kien se keda el jaky io kreo k kon vosotras ajajaj en fin k sta genial besikossss!!!!! teek mi niñah
arriba los pendejos!

La Dama Lobuna dijo...

jajaj graciaas pendejaa!!!! Osaamoo

Rhynor dijo...

jaaj y desde cuando pendejo se puso de moda?
ya ya no se peleen por mi xD
y no tengo mas de una novia formal, tengo novia formal(osea tu) y amantes osea ellas.
bueno xao
cuidate
te adoro

La Dama Lobuna dijo...

jajaj pendejoo es neustraa palabra favoriitaa Jaakyy!!!
YYY no nos peleamos por ti.. tan solo nos discutimos el puesto de novia formal xd jaja
Un besooo TeeQ Jaake!

Palabras en la noche dijo...

a ver ver un poco de orden
no dijimos k para mi al cabeza, para diana el torso y para clara de la cintura para abajo k es mas lo suyo????
jajaj PENDEJOOO ES LA OSTIA DE PALABRAA
osk muxooooooo