Lionne.

Tú...

No eres tu nombre. No eres tu empleo.

No eres la ropa que vistes ni el lugar en el que vives.

No eres tus miedos, ni tus fracasos... ni tu pasado.

Tú... eres esperanza.

Tú eres imaginación.

Eres el poder para cambiar, crear y hacer crecer.

Tú eres un espíritu que nunca morirá.

Y no importa cuántos golpes recibas,

te levantarás otra vez.

martes, 9 de febrero de 2010

Atlántida


La caída, aunque en realidad fue muy rápida, se me hizo eterna y angustiosa. Me agarré al asiento de delante y recé interiormente para que alguien nos ayudase, a pesar de que yo nunca había sido creyente y estaba segura de que íbamos a morir. Todo el mundo gritaba y se llamaban unos a otros, otros dirigían miradas aterrorizadas a su alrededor. Yo me llevé la mano al cuello buscando mi colgante mediante el tacto, cuando lo conseguí retener cerré el puño y le dediqué mi último pensamiento a Rake. Cerré los ojos, y segundos después el avión se sumergió en el agua con una gran explosión.
Desperté todavía sumida en un estado de duermevela. Me llevé la mano a la cabeza, y tras recordar lo sucedido anteriormente sólo me preocupé del colgante en forma de corazón. Con horror, descubrí que no seguía atado a mi cuello y me levanté inmediatamente de donde estaba echada, despejándome de inmediato. Estaba en una habitación extraña, levemente iluminada, pero sombría y fresca. Era toda de piedra blanca y el resplandor azulado que me permitía distinguir el lugar provenía del techo, a muchos metros por encima de mí. Registré la habitación en busca de una salida, aunque tan sólo encontré una falsa pared que se movía hacia la derecha si apoyabas la mano sobre ella. Dejó ver un pasadizo también iluminado levemente por un resplandor azul, y yo, armándome de valor, comencé a subir las escaleras. Entonces me di cuenta de que había sobrevivido a un accidente de avión, no tenía ni idea de dónde estaba, adónde me dirigía, ni qué había pasado con los demás pasajeros del avión. Inspiré hondo y terminé de subir las escaleras, fue entonces cuando me encontré en el exterior y me quedé sin respiración. Cerca de mí estaba la orilla de lo que parecía un gran lago, pero al otro lado se divisaban edificios completamente blancos, con cúpulas doradas y azules. Vi también largos y finos puentes que atravesaban el lago a lo ancho, comunicando donde me encontraba yo con la otra orilla. Me di la vuelta y me encontré con algo totalmente diferente, un montón de edificios similares a los que había visto segundos antes, sí, pero agrupados en un enorme piso circular, de los que caían, por los tejados, chorros de agua, formando como un muro semitransparente que desembocaba en el lago. Miré mis pies, confundida, y me di cuenta de que estaba andando por la superficie del agua. Volvía mirar los edificios de los que caía el torrente de agua, y me percaté de que había un piso superior, del que también caía agua, y otro más encima, y otro más… Desperté de la ensoñación que me estaba invadiendo y me convencí a mi misma de que aquello no podía ser real. Me di una bofetada, pero me temo que sentí el dolor claramente, así que tomé una decisión y crucé uno de los puentes, corriendo, hasta que llegué a la orilla. Observé la “tarta” a pisos de los edificios blancos, y después me paré a observar el cielo. Era curioso, pues parecía que se movía, parecía que había ondas brillantes que serpenteaban, como si el sol se reflejara sobre el agua de una piscina. Y entonces lo comprendí. Toda aquella… ciudad, estaba bajo el agua… sabe Dios dónde. Distinguí una brillante cúpula que mantenía el oxígeno dentro, y corrí hasta los límites de la ciudad para poder tocar aquel muro transparente capaz de mantener vida en su interior. Enseguida descubrí que se trataba de una fina capa moldeable y lisa, sin imperfecciones, y que se adaptaba al contorno de mi mano extendiendo la cúpula un poquito más, lo suficiente como para permitir que alejara un poquito la mano de mí, pero sin poder atravesar el “muro”. Sonreí para mis adentros, pero oí un sonido estremecedor y me di la vuelta.
Observé cómo una luz cegadora iluminaba la grandiosa ciudad, y seguidamente la cúpula comenzaba a romperse en millones de fragmentos, justo encima de la enorme “tarta”, en su mayor parte dorada. Con horror descubrí que la cúpula, aunque no le hacía daño a la ciudad en el sentido de que no la destruía ni le causaba roturas ni fisuras, sí había algo que la destruía. De pronto millones de luces brillantes y doradas comenzaron a caer, con colas rojas como si de estrellas fugaces se tratase, pero estrellas fugaces enormes que colisionaban con los inmaculados edificios y les hacían grandes boquetes negruzcos. Después de aproximadamente diez segundos, todo comenzó a desmoronarse y rocas blancas se desprendieron de la ciudad, cayendo al lago circular.
—No —dije, incapaz de soportarlo—. No.
Pero mi viaje terminó al igual que había empezado, pero esta vez, llevándose mi vida consigo, pues los meteoritos me rodearon con prontitud y me cegaron durante unos segundos. Tras esos instantes, perdí el conocimiento.
—Señorita —escuché una voz suave y dulce de mujer—. Señorita, hemos llegado a nuestro destino.
Abrí los ojos, confusa, y me encontré cara a cara con una mujer rubia, que llevaba recogido su dorado pelo en un alto moño. Llevaba puesto un traje de corbata azul marino, con un gorrito de marinero bastante ridículo. Una azafata.
—¿Qué? —pregunté, sin entender muy bien lo que sucedía. ¿Qué había ocurrido con la ciudad?
—Nueva York —me indicó la azafata con una sonrisa, señalando a los pasajeros que ya abandonaban sus asientos y recogían sus pertenencias de los portaequipajes del avión—. Hemos llegado ya a Nueva York.
Tragándome toda mi confusión, me levanté del asiento, agarrando mi maleta con la mano izquierda, y mi medallón colgado a mi cuello con la derecha, y le respondí a la azafata.
—Muchas gracias, creo que tenía un poco de sueño.
—Feliz estancia —me deseó ella, y se marchó a la cabina de mandos.
Respiré hondo, intentando aclarar mis ideas, y me dirigí a la puerta del avión. Allí estaba Rake, esperándome con su gran sonrisa. Era un hombre alto, moreno, con los ojos de color chocolate y esa sonrisa que me enamoraba tanto.
—¡Rake!
Nos abrazamos, felices, y después descendimos por la escalera a toda prisa, pero en el mayor silencio posible.
—¿Sabes? He tenido un sueño muy raro —le comenté, mientras nos íbamos en su coche directos a su chalé. El perro de Rake, Wolf, un cachorro de labrador dorado, también estaba con nosotros en el coche y se me subió a las piernas, acurrucándose contra mí. Yo le acaricié con ternura.
—¿Ah, sí? ¿Y de qué iba? —me preguntó, mientras llegábamos a su gran chalé ajardinado, con piscina incluída.
—De una ciudad sumergida bajo el mar, con edificios blancos, cúpulas doradas y azules —le describí, emocionada, mientras él reía—. Con un gran lago circular, al que atravesaban puentes inmaculados, y todo estaba cubierto por una cúpula gelatinosa…
—Tienes una imaginación desbordante, incluso cuando duermes —me sonrió, al tiempo que aparcaba y los tres bajábamos del coche. Le pregunté qué había de comer.
—Marisco, mi princesa de la Atlántida —dijo en un tono pomposo y divertido, que me hizo soltar una carcajada.
—Perfecto, príncipe Rake, el marisco me encanta.
Y juntos atravesamos la gran puerta de cristal seguidos por Wolf, quien ya se relamía el hocico.




¡He escrito esto para el concurso de lengua de mi instituto! Espero que os guste (:
Mamá: ahora sé que lees mi blog, ya no me pillas por sorpresa... MUAHAHAHAHA.

¡Por cierto! Nadie me ha dicho una palabra de la nueva plantilla, con la ilusión que me hacía... >.<

4 comentarios:

La Protegida dijo...

Lo siento Diana, me mandan a estudiar, no lo he leído, aunque supongo que estará genial como siempre, así que otro día con tiempo comento, muxos besoss xaoooo

La Dama Lobuna dijo...

jajaa okeei un besoo uapaa teqq

La Protegida dijo...

ahora si lo he leido y sta genial!!!!!!!!!!!! jaa me encanta sobretodo el perro jaja k no k me gusta tooo x cierto k el concurso es d cuantas pags??? solo de una??? joder esk los concursos de los coles suelen ser de 2 mierdas pags kmo muxooo weno un besazo sta d.p.m!!!!!!!

La Dama Lobuna dijo...

jajaj pss el concursoo es de 3 paginaas!! aqii estan las tres, aunqee parece solo una!!!