Lionne.

Tú...

No eres tu nombre. No eres tu empleo.

No eres la ropa que vistes ni el lugar en el que vives.

No eres tus miedos, ni tus fracasos... ni tu pasado.

Tú... eres esperanza.

Tú eres imaginación.

Eres el poder para cambiar, crear y hacer crecer.

Tú eres un espíritu que nunca morirá.

Y no importa cuántos golpes recibas,

te levantarás otra vez.

jueves, 4 de febrero de 2010

Amor hasta el final

—¡NO! —chillé— ¡Jesse!
Por supuesto, el cazafantasmas no me oyó, pero Jesse sí lo hizo. Me miró con tristeza en los ojos, pero no dijo nada. Estaba en esa situación por mi culpa, y si decía algo me delataría, dando por terminada mi paz y libertad, e indicándole al cazafantasmas donde estaba yo exactamente. Grité, impotente, pensando a toda velocidad qué podía hacer para que el cazafantasmas no le disparara a Jesse con la pistola con la que le apuntaba tan temerariamente. Los dos teníamos miedo, pero al fin y al cabo, no era yo la que estaba en peligro de muerte…
Esperaba con ansia a que dieran las doce, aunque no sabía qué es lo que haría cuando sonasen las campanadas… No tenía un reloj, pero mi instinto me decía que faltaba poco. Hubiera llorado si hubiera podido, pero tan sólo estaba junto a Jesse, intentando darle un poco de apoyo, aunque nos estábamos derrumbando por dentro, ambos por igual.
—Te quiero —musitó él, tan bajo que sólo le leí los labios.
—Yo también a ti —dije mientras se me nublaban los ojos, pero no llegaron a caer lágrimas por mis mejillas. Acerqué mi incorpórea mano a la de Jesse, pero esa vez, como tantas otras, le atravesé y una corriente helada le atenazó desde la muñeca hasta la punta de los dedos. No se retiró, era el único contacto que podíamos tener en ese momento.
—Dime dónde está el fantasma —dijo el hombre de la pistola, apoyando el dedo índice en el gatillo.
—¡No! —grité de nuevo, pero no me moví, no podía hacer nada. Entonces, súbitamente, supe que se acercaba el momento crucial. Comenzaron a sonar las campanadas, y cuando resonó la duodécima, todo ocurrió muy rápido.

Di un gran salto hasta que me situé delante de Jesse, al mismo tiempo que el hombre apretaba el gatillo y yo me iba solidificando. Al instante sentí un dolor agudo en el torso, justo debajo del pecho, y noté cómo la camiseta se me manchaba de algún líquido. Al mirarme, me di cuenta de que era sangre, roja sangre inundándome el abdomen y goteando por mi cuerpo. Me desplomé en el suelo, sobre un charco de mi propia sangre, mientras miraba al cazafantasmas. Sonó un segundo disparo y el hombre soltó la pistola de sopetón, mientras se miraba el torso, anonadado, que se teñía también de sangre, como el mío. Cayó a la tierra empapada cerca de mí, y detrás llegué a ver a Elsa, con la pistola demasiado grande para ella en la mano, sujeta con firmeza y decisión, pero con una sombra de miedo en el rostro.
Sonreí para mis adentros, pero sorprendida de que una niña de nueve años hubiera podido hacer semejante cosa.
—¡NO! —gritó entonces Jesse, cayendo de rodillas a mi lado. Por fortuna la bala no le había rozado un pelo, pero en ese momento a él le daba lo mismo si estaba herido o no. Me agarró de la cintura y me echó el torso encima de sus piernas, protegiéndome con los brazos de un mal invisible y acechador, y acunándome como a una niña pequeña.
—¡Rika, no! ¡No, no, no!
Intenté decirle algo, todavía con los ojos húmedos, mientras él agachaba la cabeza y comenzaba a llorar, pero el dolor se sobrepuso a mis palabras y tan sólo conseguí mirarle, casi sin verle. Tras varios intentos del funcionamiento de mis cuerdas vocales, al final conseguí comunicarme.
—Jesse —balbuceé, incomprensiblemente, pero él levantó la cabeza de inmediato, como si hubiera saltado un resorte en su interior, y me miró con los ojos igual de húmedos que los míos, tanto, que tal vez ni siquiera me veía realmente.
—Rika —me dijo con voz débil—, por favor.
—Jesse… te quiero —conseguí decir con voz pastosa—. Lo sabes. Te… amo. Necesito… —cerré los ojos con fuerza, el dolor me abrasaba y me quemaba como un hierro incandescente, que se apretaba contra mi torso…
—¿El qué? —saltó, mirándome con atención—. Dímelo, Rika.
—Necesito… —repetí, incapaz de continuar. Jesse me seguía mirando—. Necesito que digas que… que…
—Te amo —me dijo con voz suave, y yo me relajé, por fin—. Te amo con toda mi alma, Rika, dudo que alguien te haya amado más que yo en esta vida —en esta vida, pensé yo. Qué razón tiene.
—Gra… gracias —conseguí aclarar, y él me miró, impotente a cualquier acto. Comenzó a llover, humedeciendo el suelo, mojándonos a nosotros, y limpiando levemente mis prendas manchadas de sangre. Jesse me apoyó la mano en la herida, presionando, y el dolor remitió un poco. Emití un suspiro de alivio, y al oír eso Jesse no retiró la mano. Con un esfuerzo grandioso, y acopio de toda mi energía, conseguí colocar mi mano encima de la suya, teniendo un contacto cálido por fin. Jesse me miró a los ojos y nos sostuvimos la mirada, sin decir una palabra pero a la vez diciéndonos tanto… Se inclinó hacia mí, todavía sin retirar la mano de mi torso, y me rozó los labios con los suyos, transmitiéndome un sabor a lluvia y a lágrimas. Le dejé los labios manchados de sangre, pude comprobarlo cuando volvió a erguirse y a mirarme.
—Adiós, Jesse Sweetwords —dije, aunque todavía no sé cómo pude vocalizar todas las palabras correctamente—. Nos veremos en la otra vida…
—Te prometo que te amaré allí también —me juró, besándome en la frente.
—Lo sé —sonreí—. Yo también.
Me apretó contra sí, finalizando la larga mirada intercambiada, y haciendo que apoyara la cabeza en su pecho húmedo por la lluvia. Dejé de sentir sus manos, en mi torso y en mi espalda, dejé de sentir mi herida, dejé de sentir la lluvia en el rostro, dejé de sentir la sangre gotear por mi cuerpo, dejé de sentir las piernas de Jesse debajo de mí, dejé de oír todo, y por último, cerré los ojos y me sumí en un sueño profundo, aquél en el que nunca se sabe si vas a despertar o no…

4 comentarios:

Rhynor dijo...

jaja no se como es ke no an publikado ya un libro tu y alba
gracias por firmar mi blog oye puedo meter las entradas ke kiera en un solo dia? porke kiero subir el album completo ke aun no se ni como se llama xD pero lo kiero subir y tmb a youtube pero no e logrado grabar bien un lp
besos
te kiero
te cuidas
chao

La Dama Lobuna dijo...

jaja puess ALBA y yo abiamos pensado escribir uno en verano... tal vez para junio a finales lo empecemos, pero tenemos qe ablarlo verdad albi???
Bueenoo puess claroo qe puedes publicar mas de una entrada!! Todas las qe qieras... bueeno un besooo cuidateee qe te conozcoo....

La Protegida dijo...

k sta genial diana k tienes k publicarlo kmo k me llamo clara urbez ia ia iaaaaaa jajaja prk eres super wena weno te dojo un besazo xaoo!!!!

La Dama Lobuna dijo...

jaja graciaas xicooss :)