Lionne.

Tú...

No eres tu nombre. No eres tu empleo.

No eres la ropa que vistes ni el lugar en el que vives.

No eres tus miedos, ni tus fracasos... ni tu pasado.

Tú... eres esperanza.

Tú eres imaginación.

Eres el poder para cambiar, crear y hacer crecer.

Tú eres un espíritu que nunca morirá.

Y no importa cuántos golpes recibas,

te levantarás otra vez.

lunes, 3 de enero de 2011

El tiempo se acelera cuando la muerte se acerca

Entró en la estancia aceleradamente y con el corazón en un puño.

—¡Lidia! ¡Lidia! —gritaba mientras recorría el salón. A primera vista, ella no estaba, pero siguió buscando. Miró encima de los sofás, pero no se hallaba tumbada en ninguno de ellos. También miró detrás de las cortinas, junto a la ventana, mas no se encontraba allí. Fue entonces cuando se dio la vuelta, ya al borde del lapsus, y vio algo encima de la barra del bar, donde tantas otras veces había bebido con sus amigos, y donde había tomado cócteles con ella. También fue donde, horas antes, le había propuesto matrimonio y ella había aceptado. Aquel lugar estaba marcado por la felicidad, pero al acercarse y encontrar su cuerpo inerte sobre la pulida superficie, se dio cuenta de que odiaría hasta el último milímetro de la estancia para el resto de sus días.

—No —dijo asustado, intentando detener la realidad y ganar tiempo para enfrentarse a su mayor temor—. ¡No, no, no!

Cogió su cuerpo con cuidado pero con rapidez, y tan sólo de no oír su respiración y no sentir sus latidos al apoyar la palma de la mano contra su pecho, cayó al suelo de rodillas, todavía con ella en brazos. El dolor le desbordaba y necesitaba una vía de escape, así que salió de su cuerpo en forma de lágrimas. Éstas fueron a parar al rostro de ella, el cual, aparentemente dormido, transmitía infinita serenidad. Sus mejillas, enmarcadas por sus cabellos oscuros, no tenían color y estaban frías, muertas, al igual que sus ojos, los cuales él se apresuró a cerrar con los labios.

—¡Jesse! —llamó con un desgarrador gemido. Como vio que su compañero no venía, lo llamó más fuerte. Tal vez había subido al piso de arriba y no le oía bien— ¡Jesse, ayúdame! ¡Ayúdame, por favor, Jesse!

Sin parar de llorar, apoyó la espalda en la parte de atrás del sofá y se dejó caer en el suelo enmoquetado, estirando las piernas y tendiendo a Lidia sobre ellas. Por fin, Jesse acudió y le buscó con la mirada.

—Jack, ¿qué pasa? Acabo de venir de la habitación y he buscado el dinero, ¡no está! ¡El cabrón se lo ha…! —divisó el cuerpo muerto de Lidia en los brazos de su prometido y se le cayó el alma a los pies— Oh, no…

Jack sintió la mano de Jesse en el hombro. Recibía apoyo moral, pero no le servía de nada. Él quería resucitar a Lidia.

—Lo siento mucho, Jack —dijo Jesse, agachando la cabeza—. De verdad que lo siento, pero tenemos que irnos. Van a venir a buscarnos y no podemos estar aquí cuando lleguen.

Jack le escuchaba pero no hacía caso. Jesse casi tuvo que arrancarle a Lidia de las manos, mientras la colocaba sobre el sofá. Jack salió al pasillo con su compañero y miró hacia atrás un momento, deteniéndose y observando todo lo que iba a dejar olvidado allí. Tras unos tensos segundos en silencio, salió con Jesse de la casa en la que iba a vivir con Lidia, mientras su corazón se rompía en mil pedazos y el mundo se desmoronaba a su alrededor.

7 comentarios:

Clary Claire dijo...

Eric, me recuerda a una parte de la película "ladrones"... está muy bien Dianu, me gusta!!! COmo siempre, genial.
Teqiero, sexy!

Shinju-san dijo...

Creo que soy pendeja, y voy a comentar!! jejeje
La verdad es que es muy triste, está muy bien, porque describes bastante guay como se siente Jack, pero sigue siendo triste. ¿Por qué tantas veces los escritos más tristes son los que más nos gustan?
Un besazo enorme Kirta =)

escritora Laura M.Lozano dijo...

Triste y real, mi padre se desplomó en mis brazos y cerró sus ojos y ya no volvió a abrirlos nunca. Le echo mucho de menos.:)

Kirtashalina dijo...

Clary Claire: Sí, me inspiré un poco en la peli xD Muchas gracias :)

Shinju: ¿Pendeja? ¿Y eso? xD
Muy triste, sí. Puede que nos gusten tanto porque las cosas alegres terminan por "aburrir", y las cosas tristes te abren sentimientos nuevos. Tristeza en general, enfado (por un personaje que muere antes de lo que querías, etc), celos, impotencia...
Un beso para ti también :)

Laura: Siento mucho lo de tu padre :( A pesar de todo, tengo que decir que me parece una forma muy bonita de morir. Cuando yo lo haga, me gustaría también morir en los brazos de un ser querido.

Un beso a todos, gracias por pasaros y comentar :) No exagero al decir que me alegráis el día ^^

LadyLuna dijo...

Casi me haces llorar...
Transmitir sentimientos con la palabra escrita es un don.
Cuídalo.
Inviyada quedas siempre que lo desees a mi blog.

Kirtashalina dijo...

Ö no era mi intención xD pero supongo que es bueno....
Muchísimas gracias :) no sabía que causara ese efecto ^^

Muchas gracias de nuevo, lo haré :3

Anónimo dijo...

Creo que es una muy bella obra de arte, me has dejado sin palabras, no sabría definir lo bonito y a la vez trágico que es esta pequeña historia, sin duda me ha conmovido.

Alex