A veces pienso que el mundo no me necesita, que sobro, que no hago nada de utilidad aquí. Que nada de lo que yo hago está bien, que mi vida es aburrida, monótona y repetitiva, que no tendría por qué quedarme en este mundo cruel y devastador, que no tendría por qué continuar mi vida incompleta e inacabada, que no tendría por qué cargar con esta alma rota y deshilachada, con este corazón destrozado y sangrante, lleno de heridas.
Pero, ¡oh, ¿qué ven mis ojos?! Nada más y nada menos que la pequeña ventanita del ordenador, que me indica que Albi, Jaky y Clary están conectados, y me invitan a una conversación conjunta. Nada mejor para pasar la tarde, calentita al lado del radiador, con una taza de chocolate al lado y mi portátil loco en las rodillas, mientras hablo con mis amigos. Nada mejor. Ningún plan lo supera, nada en el mundo es comparable a esta sensación de que alguien me presta atención (aunque a veces Jake y Alba hagan como que Kirta no existe), de que no estoy sola, de que hay alguien que me escucha enteramente y alguien con quien sé que es capaz de levantarse a las tres de la mañana para hablar conmigo (¿Verdad, Jacob Black?).
Y aunque la distancia nos separe a todos (a pesar de que Clara y Albii no están tan lejos la una de la otra), sé que en realidad cada uno nos multiplicamos para estar con los demás, como invisibles y no-físicos ángeles de la guarda que nos cuidan de los males (bueno, de unos pocos).
Y aunque Jaky tenga dos amantes, vayamos a atracar un banco, y después a un hotel, nadie tiene que preocuparse por nosotros, porque somos independientes, sensatos (o eso queremos hacer creer) y, sobre todo, libres.
Y aunque yo sea la voz sexy, bi (invención de Jake), “novia formal” de Jaky y agresiva, pues sigo con mi vida “normal”. Al igual que la mejor voz del mundo, amante de Jacob y guerrera con su famoso tenedor, que supera los problemas con nuestro apoyo (o eso esperamos Jake, Clary yo yo). Y también como la segunda amante de Jaky, la voz más linda y la más grande de las cantantes, alguien que, según Jacob Black, sería la pareja perfecta de A2or… (no es culpa mía, Clare, que conste).
Porque os siento ahí (suena un poco raro), sé que estáis a mi lado, que los polis y las alarmas del banco no son rivales para nosotros, que ganamos a Jorge en un duelo de raperos, que soy la groupie de Jaky, que Porta es un pendejo (a pesar de que me gusten sus canciones) y que Jake le gana a Santaflow sin duda alguna.
¡Porque somos los Pendejos, y eso no nos lo quita nadie!